Maurice Lacroix
A pesar de su relativa juventud, Maurice Lacroix se inscribe con naturalidad en la gran tradición de la relojería suiza, esa disciplina artesanal que ha dado al mundo los cronómetros de mayor excelencia. Calidad, fiabilidad y un savoir-faire sin concesiones son los pilares sobre los que se construyen estos relojes de alta gama. La icónica «M» estilizada lo proclama sin ambages: de estos relojes y cronógrafos cabe esperar lo excepcional. En cada pieza de Maurice Lacroix, el diseño innovador se fusiona con una ingeniería patentada para lograr una precisión absoluta y una estética de carácter inconfundible. La manufactura fue una de las primeras en incorporar el fondo de cristal, abriendo una ventana privilegiada al corazón del movimiento. Una sofisticación técnica que seduce tanto a caballeros como a damas, cautivados por igual ante estos relojes de pulsera. Concédase el lujo que merece y descubra Maurice Lacroix en la tienda online de Zeitlounge.

Joven, exitosa y llena de innovación: Maurice Lacroix
«El éxito es un viaje, no un destino» — un lema que Maurice Lacroix hace realidad en sus instalaciones de producción suizas. En apenas cuatro décadas, la marca ha protagonizado una historia de éxito verdaderamente extraordinaria. Hoy, la manufactura helvética ocupa un lugar privilegiado en el segmento del lujo, con relojes de altísima distinción. Su reputación de excelencia se sustenta en un savoir-faire excepcional, materiales de primera calidad, instalaciones de producción a la vanguardia y una capacidad de innovación que no cesa.
Fue en 1975 cuando Maurice Lacroix surgió de la división Desco de Schulthess AG. Desco contaba ya con una dilatada experiencia en la distribución relojera. En 1961, la matriz había adquirido un taller de ensamblaje en Saignelégier, donde se fabricaban relojes de alta gama bajo las etiquetas de otros fabricantes. La creación de una marca propia fue, para Desco von Schulthess, un paso casi inevitable. Los primeros relojes de producción propia salieron al mercado ese mismo año de su fundación. El nombre elegido fue Maurice Lacroix, en homenaje a uno de los miembros del consejo directivo de la empresa matriz, fallecido durante el período fundacional.
Maurice Lacroix supo forjarse rápidamente una identidad propia gracias a relojes de carácter inconfundible, donde la tradición artesanal se funde con una notable dosis de creatividad. La «M» estilizada se convirtió en el emblema distintivo de los relojes de caballero y de señora de la maison. Y el viaje continuó: el desarrollo de un calibre propio supuso el siguiente gran hito para la joven marca, incorporado por primera vez en un cronógrafo de la colección Masterpiece, donde la firma reúne sus creaciones más selectas. Desde 2006, Maurice Lacroix ostenta con pleno derecho el título de manufactura, un reconocimiento que avala su nivel de excelencia. En el plano jurídico, la independencia llegó en 2001, cuando la empresa se desvinculó de su matriz, Desco.
De la Eliros a la Masterpiece: las colecciones de Maurice Lacroix
Ya sea un reloj de señora, de caballero o un cronógrafo, Maurice Lacroix se mueve con igual maestría entre la elegancia más refinada y el espíritu más deportivo. En cada pieza, el diseño brilla por una sofisticación inconfundible que otorga a estos relojes una personalidad propia, singular y reconocible. Así, los relojes Maurice Lacroix acompañan a sus portadores en su propio viaje hacia el éxito.
Eliros: la puerta de entrada a Maurice Lacroix
Con la colección Eliros, la manufactura suiza propone relojes de iniciación tanto para señora como para caballero. Un movimiento de cuarzo de total fiabilidad marca el compás, mientras el diseño rinde tributo a la estética retro. Una correa de cuero o una pulsera de acero inoxidable de gran calidad completan con elegancia cada modelo.
Fiaba: la esencia de la feminidad
A diferencia de otras marcas relojeras, Maurice Lacroix despliega también en sus relojes de señora una sensibilidad estética verdaderamente fascinante, sorprendiendo una y otra vez con propuestas llenas de originalidad. La colección Fiaba reúne algunas de las piezas femeninas más destacadas de la maison. Estos relojes de cuarzo de alta funcionalidad se caracterizan por sus formas redondeadas y sus detalles centelleantes, que les confieren una delicada ligereza muy femenina.
Pontos: el alma deportiva de Maurice Lacroix
En la colección Pontos, Maurice Lacroix combina un calibre de manufactura automático con una estética deportiva nacida de un purismo de corte tecnocrático. El fondo de cristal, que permite contemplar el corazón del reloj, realza aún más esa propuesta visual. Un diseño que ya ha merecido varios galardones internacionales de prestigio.
Aikon: el ícono del reloj contemporáneo
Con la línea Aikon, Maurice Lacroix ofrece una selección extraordinariamente amplia de relojes y cronógrafos. La colección incluye también modelos de señora y unisex en diferentes tamaños. Los acabados ornamentales, tan característicos de la Aikon, convierten cada pieza en un objeto de distinción absolutamente actual. En su interior, late a elección un movimiento automático o de cuarzo.
Masterpiece: la cima de la relojería Maurice Lacroix
Es en la colección Masterpiece donde Maurice Lacroix despliega todo su arte. Esta línea de alta relojería seduce con piezas de una presencia visual excepcional, enriquecidas con complicaciones técnicas que han consolidado el renombre de la manufactura. Fiel a su tradición, Maurice Lacroix concentra en la Masterpiece su maestría en la relojería mecánica, donde el savoir-faire artesanal alcanza su máxima expresión.
Relojes Maurice Lacroix en Zeitlounge
La trayectoria de Maurice Lacroix es una lección fascinante sobre cuán poco tiempo necesita un comienzo humilde para convertirse en algo verdaderamente grande. Sus relojes son, en sí mismos, una invitación a perseguir las propias metas y a emprender el viaje hacia el éxito personal. Explore el catálogo de Zeitlounge y déjese seducir por ese reloj Maurice Lacroix que está destinado a ser el compañero de su propia historia de éxito.





